A orillas del río Puchka, en la provincia ancashina de Huari, el trabajo técnico no se hizo a puertas cerradas. Representantes comunales, regantes y especialistas compartieron el terreno para levantar muestras del recurso hídrico superficial. La desconfianza suele flotar rápido en los ríos andinos, pero medir los parámetros con todos presentes ayuda a que nadie cuente historias distintas sobre el estado del cauce.
Un esfuerzo conjunto en la cuenca
Entre el 21 y el 25 de octubre, la Autoridad Administrativa del Agua Marañón (AAA) y la Administración Local de Agua (ALA) Huari llevaron a cabo el Monitoreo Ambiental Participativo de la calidad del agua superficial en la cuenca del río Puchka. La actividad convocó a la Junta de Regantes provincial, organizaciones de usuarios y autoridades locales.
Al proceso de recojo de datos también se sumaron los comités ambientales de los sectores de Ayash Huaripampa y Ayash Pichiu, así como delegados de la comunidad campesina Santa Cruz de Pichiu y de la comunidad campesina Ango Raju, además de la empresa minera Antamina.
El propósito central de este despliegue es levantar información técnica periódica y contrastable para verificar el estado del agua y determinar si las actividades en la zona generan impactos en la fuente hídrica.
| Entidades y actores participantes | Ámbito de acción |
|---|---|
| AAA Marañón y ALA Huari | Autoridades a cargo del monitoreo técnico |
| Ayash Huaripampa y Ayash Pichiu | Comités ambientales locales |
| Santa Cruz de Pichiu y Ango Raju | Comunidades campesinas participantes |
| Junta de Regantes de Huari | Usuarios locales del recurso hídrico |
| Antamina | Operador minero en la zona |
Protocolos técnicos y transparencia
Las muestras tomadas en la cuenca se rigen por los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) para Agua, aprobados mediante el Decreto Supremo N.° 004-2017-MINAM por el Ministerio del Ambiente. Este marco legal fija las pautas técnicas para evaluar los recursos hídricos superficiales evaluados.
Sobre el trabajo de campo, el superintendente del área Socioambiental de Antamina, Manuel Soriano, remarcó la relevancia de que el Estado encabece estas mediciones junto a la población. “Estos espacios permiten que todos los actores conozcan de primera mano cómo se desarrollan los procesos de muestreo, accedan a información técnica y contribuyan a una vigilancia ambiental transparente”, señaló Soriano.
Lo que queda pendiente
Para el sector minero e hídrico, las labores conjuntas marcan el camino para reducir tensiones en las cuencas compartidas. Tras el cierre del trabajo de campo del 25 de octubre, queda pendiente el procesamiento y la entrega de los resultados de los análisis de laboratorio, los cuales permitirán saber si el río Puchka cumple con los parámetros fijados por la normativa ambiental.