Cajamarca descolmata cauces ante El Niño junto a la ANA y Newmont Yanacocha
El Gobierno Regional de Cajamarca coordina con la ANA y Newmont Yanacocha la limpieza de quebradas urbanas para mitigar el impacto de El Niño, en un contexto de limitaciones presupuestales.
El Gobierno Regional de Cajamarca inició tareas de descolmatación de cauces para reducir los riesgos asociados al fenómeno de El Niño. La labor se ejecuta en coordinación técnica con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y con el soporte de la empresa minera Newmont Yanacocha, según informó Fiorella Alvarado Cosavalente, directora de Defensa Nacional del Gobierno Regional de Cajamarca, en declaraciones a RCR.
Fondos públicos cortos y apoyo del sector privado
El análisis de esta intervención evidencia un cuello de botella recurrente en la gestión del agua y cuencas: la falta de recursos en los gobiernos subnacionales. De acuerdo con Alvarado, tanto la administración regional como los municipios provinciales y distritales enfrentan restricciones de presupuesto para cubrir de forma autónoma los trabajos preventivos.
Frente a este escenario, la alianza público-privada actúa como soporte operativo. La funcionaria precisó que Newmont Yanacocha programó una primera entrega para facilitar los trabajos en las zonas urbanas, consideradas como las más vulnerables ante precipitaciones severas. Más allá de la maquinaria o el aporte directo, la autoridad regional apuntó que se requiere que los ministerios cuenten con asignación de combustible para actuar bajo la declaratoria de emergencia.
El reto estructural: quebradas ocupadas y lluvias activas
Las medidas preventivas llegan cuando las precipitaciones ya comenzaron a generar estragos. Según el reporte regional, en la provincia de Cajamarca ya se registraron dos viviendas afectadas, además de daños en calles de los distritos de Cajamarca y Baños del Inca, donde se colocaron sacos de tierra para contener el paso del agua. En el ámbito departamental, la zona norte limítrofe con Piura y Amazonas figura también como punto crítico.
Alvarado explicó que el trabajo conjunto con Yanacocha busca identificar quebradas específicas cuyo desborde bloquea las rutas principales hacia la capital regional. Sin embargo, la gestión física del cauce enfrenta dificultades operativas:
- Pérdida de cauce: El avance urbano ha derivado en la ocupación de quebradas e incluso en su uso como botaderos de desmonte.
- Soluciones técnicas: Se evalúa levantar diques artesanales para frenar caudales, aunque su viabilidad depende de la topografía disponible.
- Reubicación inviable a corto plazo: Las familias asentadas en zonas de peligro rechazan trasladarse porque el esquema estatal suele contemplar solo el módulo habitacional, ignorando el sustento diario basado en cultivos y crianza de animales menores.
Qué significa para el sector
La participación de Newmont Yanacocha en el control de cauces cajamarquinos ilustra cómo la infraestructura hídrica y la prevención de desbordes exceden el perímetro de las operaciones mineras. En periodos de emergencia climática, el sector minero termina funcionando como un brazo logístico indispensable frente a la insolvencia fiscal de las entidades locales, en un intento por evitar que el agua desbordada arrase tanto con los accesos urbanos como con la estabilidad social de la cuenca.